Calendario de vacunas para cachorros: guía completa
Recién llegado el cachorro a casa, el calendario de vacunas suele ser lo primero que agobia: tantas siglas, tantas fechas, tantas dosis. La buena noticia es que, una vez entiendes la lógica detrás del calendario, deja de parecer arbitrario. Aquí tienes una guía clara de qué se vacuna, a qué edad aproximada y por qué hay que esperar un poco antes de que tu cachorro pise cualquier parque para perros.
Por qué hacen falta varias dosis (no es "para vender más")
Un cachorro recién nacido recibe de su madre, a través del calostro y la leche de los primeros días, anticuerpos que le protegen temporalmente frente a varias enfermedades. Ese préstamo de inmunidad, llamado inmunidad maternal, va desapareciendo poco a poco entre las 6 y las 16 semanas de vida, pero de forma distinta en cada cachorro: no hay manera de saber exactamente qué día se agota. El problema es que, mientras esos anticuerpos maternos siguen presentes, también bloquean la vacuna e impiden que haga efecto. Por eso se ponen varias dosis seguidas: la idea es que, entre todas, al menos una acierte la ventana en la que los anticuerpos de la madre ya han bajado lo suficiente como para dejar actuar a la vacuna, pero el cachorro todavía no ha estado expuesto a la enfermedad real.
Calendario orientativo por edades
- 6-8 semanas: primera dosis de la vacuna polivalente (parvovirus, moquillo o distemper, hepatitis infecciosa y parainfluenza; muchas marcas incluyen ya leptospirosis en esta dosis o en la siguiente).
- 9-11 semanas: segunda dosis de la polivalente, más leptospirosis si no iba incluida en la primera.
- 12-13 semanas: tercera dosis de refuerzo, y en muchas comunidades es también el momento habitual para la primera dosis de la vacuna de la rabia.
- Alrededor de las 16 semanas: en cachorros de razas con más riesgo de parvovirus, o si el veterinario lo considera necesario por el historial de la madre, se añade una cuarta dosis de refuerzo.
- Revacunación anual, de por vida: un recuerdo cada año, o cada 1-3 años según la vacuna y el protocolo de tu clínica, para mantener la protección durante toda su vida.
Trivalente, pentavalente, hexavalente: qué significan esos nombres
En la cartilla de tu cachorro es probable que aparezcan términos como vacuna "trivalente", "pentavalente" o "hexavalente". El número no es un capricho del laboratorio: indica cuántas enfermedades cubre esa dosis combinada en un solo pinchazo, por ejemplo parvovirus, moquillo, hepatitis, parainfluenza y leptospirosis, según la fórmula. Cada laboratorio ofrece combinaciones ligeramente distintas, y tu veterinario elige la que mejor se ajusta al riesgo real de tu zona y al historial de la camada. No hace falta que sepas elegir "la mejor": lo importante es seguir la pauta completa que te marque la clínica, más que fijarte en el nombre concreto de la vacuna.
Vacunas "opcionales" según dónde y cómo vive tu perro
- Leishmania. Recomendable en gran parte de España, donde el mosquito flebótomo que la transmite está muy extendido; se suele combinar con un collar o pipeta repelente, ya que la vacuna reduce el riesgo pero no lo elimina del todo.
- Tos de las perreras (Bordetella/parainfluenza intranasal). Recomendable si tu cachorro va a ir a una guardería canina, una residencia, la peluquería o a sitios con mucho contacto con otros perros.
- Rabia. En la mayoría de comunidades autónomas es obligatoria, y la normativa ha tendido a unificarse en los últimos años, y en cualquier caso es imprescindible si vas a viajar con tu perro fuera de España. Confirma la situación exacta en tu ayuntamiento o con tu veterinario, porque puede variar según dónde vivas.
El dilema de la socialización antes de terminar las vacunas
Aquí hay una tensión real que veterinarios y educadores caninos llevan años intentando equilibrar: el periodo crítico de socialización de un cachorro, el momento en el que aprende qué es normal y seguro en el mundo, va aproximadamente de las 3 a las 14 semanas de vida, justo cuando todavía no ha terminado su pauta de vacunas. Aislarlo por completo hasta la última dosis, sobre las 16 semanas, puede evitarle un contagio, pero a cambio se arriesga a perderse la ventana en la que mejor aprende a relacionarse con el mundo, algo que puede pasarle factura en forma de miedos o problemas de comportamiento el resto de su vida. La recomendación habitual de buena parte de la comunidad veterinaria es un término medio: sácalo a la calle en brazos o en un carrito desde los primeros días, sin que pise el suelo de zonas de mucho tránsito canino; organiza encuentros controlados con perros adultos sanos y correctamente vacunados que conozcas bien; y evita el suelo de los parques para perros, las zonas con heces acumuladas o los sitios muy concurridos por perros desconocidos hasta un par de semanas después de la última dosis.
Qué esperar en cada visita
Cada dosis se anota en su cartilla sanitaria o pasaporte, un documento que vas a necesitar durante toda su vida: viajes, residencias caninas, algunas pólizas de seguro. El precio por dosis de la polivalente suele rondar los 25-45 €, y la de la rabia se cobra normalmente aparte; el coste total varía según la clínica y la zona. Es normal que tu cachorro esté un poco decaído o le duela la zona del pinchazo durante 24-48 horas tras cada vacuna. Lo que no es normal, y requiere ir a urgencias, es que aparezca hinchazón en la cara, vómitos, diarrea intensa o dificultad para respirar poco después de la inyección: son signos de una reacción alérgica, poco frecuente pero posible. Si aún no tienes uno, un transportín cómodo hace mucho más llevaderas estas visitas durante los primeros meses; lo repasamos en nuestra guía de equipo recomendado.
Aprovecha las visitas para sincronizar con la desparasitación
Un cachorro necesita, además de las vacunas, un calendario de desparasitación interna y externa bastante más frecuente que un adulto, y muchas veces se le presta menos atención por estar centrados en las vacunas. Aprovecha cada visita a la clínica para revisar también ese frente: pregunta si toca ya la primera pipeta o comprimido antipulgas, y confirma cada cuánto hay que repetir la desparasitación interna a su edad. Tenerlo todo apuntado junto, vacunas y desparasitación, en el mismo calendario del móvil o de la nevera evita que se cuele algún olvido en los meses más ajetreados de la vida de un cachorro. Puedes ver la pauta completa en nuestra guía sobre cada cuánto desparasitar a un perro.
Preguntas frecuentes
Mi cachorro viene de una protectora y no sé qué vacunas tiene, ¿qué hago?
Llévalo a tu veterinario con cualquier documentación que tengas, aunque sea incompleta. Si hay dudas razonables sobre lo que ha recibido, lo habitual es empezar o reforzar el calendario desde donde esté, priorizando la protección frente a repetir dosis de más.
¿Puedo sacar a pasear a mi cachorro antes de terminar todas las vacunas?
Sí, con matices: puedes llevarlo en brazos o carrito por la calle desde el principio, y organizar contacto controlado con perros adultos sanos y vacunados que conozcas. Lo que conviene evitar hasta completar la pauta es que pise el suelo de parques caninos o zonas muy transitadas por perros desconocidos.
¿La vacuna de la rabia es obligatoria en toda España?
En la mayoría de comunidades autónomas sí lo es, y la tendencia normativa reciente va hacia unificarlo en todo el territorio, pero puede haber matices locales. Confírmalo con tu ayuntamiento o tu veterinario, y ten en cuenta que para viajar fuera de España es imprescindible en cualquier caso.
¿Qué pasa si me retraso con una dosis?
Un pequeño retraso de unos días no suele ser grave, pero cuanto más se alargue, más tiempo pasa tu cachorro sin protección completa. Si se te ha pasado bastante la fecha, llama a tu veterinario: puede que haya que reajustar la pauta, no simplemente continuar donde la dejasteis.
