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Garrapata sobre una brizna de hierba, a la espera de engancharse al pelaje de un animal que pase cerca
Foto: U.S. Fish and Wildlife Service - Midwest Region, Public domain · vía Wikimedia Commons.
Salud · perros y gatos

Pulgas vs garrapatas: diferencias y cómo prevenirlas

Por Equipo de Mascota Fácil · Actualizado en 2026

Pulgas y garrapatas se meten en el mismo saco casi siempre, "antiparasitarios externos", pero son parásitos muy distintos, con biología, riesgos y formas de actuar diferentes. Saber distinguirlas te ayuda a reaccionar bien si encuentras una encima de tu perro o tu gato, y a entender por qué la prevención no es exactamente igual para las dos.

Pulgas: cómo reconocerlas y qué provocan

Una pulga adulta mide entre 2 y 3 mm, es de color marrón rojizo oscuro, no tiene alas y está aplanada de lado a lado, lo que le permite moverse a toda velocidad entre el pelo. No vuela, pero salta distancias enormes en proporción a su tamaño. Se concentra sobre todo en la base de la cola, el cuello y el vientre, y su picadura provoca un picor intenso: en los perros y gatos alérgicos a la saliva de la pulga, la llamada dermatitis alérgica por picadura de pulga, muy frecuente, basta una sola picadura para desencadenar días de picor generalizado, mucho más allá de la zona picada. Además, si tu mascota traga una pulga al rascarse o acicalarse, algo que pasa con facilidad, puede contagiarse de un tipo de tenia. En cachorros, gatitos o infestaciones muy graves, tantas picaduras seguidas pueden incluso causar anemia.

Cómo saber si tiene pulgas aunque no las veas

Muchas mascotas se acicalan tan bien que apenas vas a ver una pulga viva a simple vista. El truco más fiable es el "test del papel húmedo": pasa un peine antipulgas por el lomo y la base de la cola, sacude lo que caiga sobre un papel blanco humedecido y observa. Si ves motitas negras que, al mojarse, dejan un halo rojizo, son heces de pulga con sangre digerida, y la respuesta es sí, tiene pulgas, aunque no hayas visto ninguna con vida.

Garrapatas: cómo reconocerlas y qué provocan

La garrapata no salta ni vuela: espera agarrada a la vegetación alta, hierba, matorral, en una postura de "acecho" con las patas delanteras extendidas, y se sube a tu perro o a tu gato en cuanto roza la planta. Una vez encima, clava su aparato bucal en la piel y se queda fija, alimentándose de sangre durante días, por lo que puede pasar de unos pocos milímetros a casi el tamaño de un guisante según se va llenando. Prefiere zonas de piel fina y protegida: orejas, cuello, entre los dedos, ingles. El problema real de las garrapatas no es tanto la picadura en sí como las enfermedades que pueden transmitir mientras se alimentan: la piroplasmosis o babesiosis, muy presente en España y potencialmente grave, la ehrlichiosis, la anaplasmosis y, en algunas zonas más húmedas del norte, la enfermedad de Lyme. Los gatos se ven afectados con menos frecuencia que los perros, pero los que salen al exterior tampoco están libres de garrapatas.

La piroplasmosis es una de las enfermedades transmitidas por garrapata más peligrosas y frecuentes en España. Si tras un paseo por el campo o la montaña tu perro empieza con decaimiento, fiebre, falta de apetito u orina de color oscuro, acude al veterinario cuanto antes y menciona que ha podido tener contacto con garrapatas.

Cómo quitar una garrapata bien

  1. Usa un gancho extractor de garrapatas o unas pinzas finas de punta curva; con los dedos es fácil que se rompa y deje la cabeza clavada.
  2. Agárrala lo más cerca posible de la piel, no por el cuerpo hinchado.
  3. Tira hacia fuera con tracción firme y constante, sin girar bruscamente ni tirar de golpe.
  4. Desinfecta la zona con un antiséptico una vez retirada.
  5. Vigila la zona los días siguientes por si aparece hinchazón o infección, y anota la fecha por si tu perro desarrolla síntomas semanas después.
Olvídate de los mecheros, el alcohol o la vaselina para "asfixiar" a la garrapata antes de quitarla: no funcionan bien y pueden hacer que la garrapata, al sentirse amenazada, regurgite contenido hacia la herida, lo que en realidad aumenta el riesgo de contagio.

Prevención: lo que de verdad funciona

1 · La más habitual

Pipeta mensual antipulgas y garrapatas

Se aplica sobre la piel, en la nuca o entre los omóplatos, y protege durante unas 4 semanas. Es la opción más extendida por su comodidad, aunque exige recordar la fecha de renovación cada mes para no dejar huecos sin protección.

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2 · Comodidad de varios meses

Collar antiparasitario de larga duración

Algunos modelos protegen entre 6 y 8 meses seguidos, lo que evita olvidos mensuales. Compra siempre el que corresponde a la especie y el peso de tu mascota, y comprueba que no le roce ni le moleste al principio.

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3 · Imprescindible tenerlo en casa

Gancho extractor de garrapatas

Un accesorio barato, pequeño y que dura años, pero que marca la diferencia entre quitar una garrapata bien o dejar la cabeza clavada. Guarda uno en el botiquín y otro en la mochila de los paseos por el campo.

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Cuándo hay más riesgo según la época del año

Ni las pulgas ni las garrapatas respetan un calendario estricto, pero sí hay patrones claros. Las garrapatas están más activas en primavera y otoño, cuando la temperatura es suave y hay humedad en la vegetación; en pleno verano, con el calor y la sequedad de buena parte de España, su actividad baja algo al aire libre, aunque no desaparece del todo. Las pulgas, en cambio, se disparan con el calor húmedo del verano, pero en los hogares con calefacción se las arreglan perfectamente durante todo el invierno, así que "hace frío fuera" no es garantía de estar libre de ellas dentro de casa. La conclusión práctica es la misma que aplican la mayoría de veterinarios hoy: mantener la prevención los doce meses del año, ajustando como mucho el tipo de producto según la zona donde vivas.

El ambiente también cuenta, sobre todo con las pulgas

Una parte importante del ciclo de vida de la pulga, huevos, larvas y pupas, no vive sobre tu mascota, sino en el ambiente: alfombras, grietas del suelo, el sofá o su propia cama. Por eso, en una infestación ya instaurada, tratar solo al perro o al gato no basta: hay que aspirar a fondo y con frecuencia, lavar su cama a alta temperatura y, en casos serios, tratar también el ambiente con un producto específico. Las garrapatas, en cambio, vienen sobre todo del exterior, hierba alta, monte, parques con vegetación, así que ahí lo que más protege es revisar a tu perro después de cada paseo por esas zonas, sobre todo en primavera y otoño, cuando más activas están.

Ojo con los gatos: no todo antiparasitario vale para ellos

Un aviso importante: nunca uses en un gato un antiparasitario formulado para perros, ni "aprovechando" el sobrante de la pipeta de tu perro. Algunos antiparasitarios caninos contienen permetrina, un compuesto muy tóxico para los gatos incluso en pequeñas cantidades, y puede provocarles una intoxicación grave. Consulta siempre con tu veterinario cuál es el producto adecuado para cada mascota; en nuestra guía de equipo recomendado tienes más detalles sobre cómo elegir bien.

Información orientativa: cada animal es distinto. Ante una intoxicación, un síntoma que no cede o cualquier duda, llama de inmediato a tu veterinario.

Preguntas frecuentes

¿Las pulgas y garrapatas se previenen con el mismo producto?

Muchos antiparasitarios actuales cubren ambas a la vez, pero no todos: algunos productos solo protegen frente a pulgas o solo frente a garrapatas. Comprueba siempre el prospecto o pregunta en tu clínica si el que usas cubre las dos.

Le he quitado una garrapata pero se ha quedado la cabeza dentro, ¿es grave?

No suele ser una urgencia: el cuerpo la expulsa solo en unos días, como una pequeña espina. Vigila que no se infecte, hinchazón, pus o calor local, y consulta con tu veterinario si lo hace.

¿En invierno hace falta seguir con la prevención?

Depende del clima de tu zona: en zonas de inviernos suaves, las pulgas y garrapatas siguen activas casi todo el año. En zonas con inviernos fríos de verdad el riesgo baja, pero muchos veterinarios recomiendan mantener la prevención todo el año igualmente, porque el interior de las casas con calefacción es un ambiente perfecto para las pulgas.

Mi perro tiene pulgas a pesar de llevar pipeta, ¿está mal puesta?

Puede pasar por varios motivos: dosis insuficiente para su peso, aplicarla sobre pelo mojado o justo antes de un baño, o que ya haya pasado el mes de cobertura. Revisa la fecha de la última aplicación y consulta con tu veterinario si el problema persiste.

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